"Esta arma es como tu vida. No te permitas perderla por ningún motivo." - Ad, a su padawan.
Mique se encontraba de pie, desarmado, frente a su peor enemigo: El mismo.
Había estado peleando durante lo que parecían horas; afuera estaba oscuro, excepto por los truenos ocasionales que soltaba la lluvia fuera del edificio, su túnica estaba rasgada y él estaba herido.
Su 'otro yo' le miraba del otro lado de la habitación, también herido y con una media sonrisa que resultaba tétrica ante la luz de los rayos. Confiado de su poder.
- Has llegado tan lejos, Mique... - Decía su 'lado oscuro' - Es una pena que todo vaya a terminar aquí, ¿No lo crees?
- Sí, es verdad... - Respondió Mique, desafiante - Es una pena que todo termine aquí, para ti... Me habría gustado ver de que más eras capaz...
La mirada del personaje al otro lado de la habitación cambió a algo muy parecido a un león cazando a su presa, y sus músculos se tensaron, preparado para atacar...
¿Que más podría hacer?... - Comenzó a reír - ¿Aparte de robar tu vida y todo cuanto amabas?... Eres patético, ¿Lo sabías?
- Entonces, tu también lo eres... - Mique le miró serenamente - Teniendo que robar, cual sanguijuela, la vida de alguien más para sobrevivir...
Un trueno iluminó la habitación, al tiempo que Mique y su 'lado oscuro' comenzaban a pelear de nuevo; Mique bloqueaba los ataques usando la Fuerza, intentando desesperadamente encontrar su sable en la oscuridad...
- Ríndete, Jedi... - Decía el personaje oscuro mientras atacaba a diestra y siniestra - Sin tu arma, no eres nada... Debiste aprender la lección que tu maestro te dijo alguna vez...
Rendirme, ¿Yo? - Mique comenzó a reír - ¡JAMÁS!
Otro trueno iluminó la habitación mientras Mique se alejaba de su lado oscuro de un salto... Pudo ver, en una esquina, su sable... Un hermoso sable de hoja verde... Las palabras de su maestro resonaron en su mente...
"Esta arma es como tu vida... No te permitas perderla por ningún motivo..."
Mique saltó de nuevo, con dirección a donde su sable descansaba, mientras su 'lado oscuro' le intentaba atrapar con intenciones de estrangularle... Lo tomó, lo accionó y al ver brillar esa hoja verde, su sonrisa volvió a su rostro.
- Es así como termina todo, Alexander... ¡Contigo en la oscuridad!
Mique se arrojó en un ataque mortal contra su oponente, mientras un rayo destrozaba la ventana de la habitación...
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Esto, es un borrador de una historia que comencé a escribir años atrás...
Historia que perdí en una falla de mi disco duro, y ahora estoy comenzando a re-escribir...
De rato, lectores viajeros.
...
10 abril, 2010
08 abril, 2010
De desaparecerse un tiempo...
Ese pensamiento cruza mi mente, every now and then...
¿Se han puesto a pensar eso?... Desaparecer un buen tiempo.
Y te habrás dicho: "¿Que pasara si desaparezco?... ¿Que harían mis amigos?... ¿Familia?..."
¿Quedarán los recuerdos y memorias de los momentos vividos?
¿Habrá quien observe una foto y sienta ese calorcillo en su interior de cuando extrañas a alguien?
¿Querrán saber donde estarás?
Preguntas innecesarias, tal vez, pero igual te las harías en caso de 'desaparecer un buen tiempo'.
El mundo que conoces, tus amigos, familiares y demás... Todo eso cambiaría para adaptarse al hecho de que ya no estás.
Y poco a poco, todo aquello que antes causaba cierto sentimiento sobre ti, iría desapareciendo... Al mismo tiempo que tú.
Y si, de cuando en cuando voltearían a ver hacía atrás y recordarían que alguna vez hubo ahí una persona muy parecida a ti con quienes compartieron risas, llantos, locuras y todo tipo de sentimientos que pudieras imaginar...
Pero sería solo eso, un recuerdo. Un vago recuerdo de lo que se suponía que debía ser.
Y te perderías con el tiempo, sin poder evitarlo...
Así que, ¿Para que desaparecer?...
Vive la vida. Sigue adelante. No te dejes caer.
======================================================
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¿Se han puesto a pensar eso?... Desaparecer un buen tiempo.
Y te habrás dicho: "¿Que pasara si desaparezco?... ¿Que harían mis amigos?... ¿Familia?..."
¿Quedarán los recuerdos y memorias de los momentos vividos?
¿Habrá quien observe una foto y sienta ese calorcillo en su interior de cuando extrañas a alguien?
¿Querrán saber donde estarás?
Preguntas innecesarias, tal vez, pero igual te las harías en caso de 'desaparecer un buen tiempo'.
El mundo que conoces, tus amigos, familiares y demás... Todo eso cambiaría para adaptarse al hecho de que ya no estás.
Y poco a poco, todo aquello que antes causaba cierto sentimiento sobre ti, iría desapareciendo... Al mismo tiempo que tú.
Y si, de cuando en cuando voltearían a ver hacía atrás y recordarían que alguna vez hubo ahí una persona muy parecida a ti con quienes compartieron risas, llantos, locuras y todo tipo de sentimientos que pudieras imaginar...
Pero sería solo eso, un recuerdo. Un vago recuerdo de lo que se suponía que debía ser.
Y te perderías con el tiempo, sin poder evitarlo...
Así que, ¿Para que desaparecer?...
Vive la vida. Sigue adelante. No te dejes caer.
Atentamente: Tu conciencia.
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02 abril, 2010
De deseos de cosas imposibles...
Fue entonces cuando me di cuenta de que, tal vez, hasta ahí llegaba todo...
Me encontraba sentado, hablando de cualquier trivialidad con un amigo que jugaba con mi llavero mientras yo observaba hacía la entrada de la plaza.
No le ponía mucha atención a mi amigo, y él lo sabía. Estaba nervioso.
Y entonces, le vi llegar. Se veía diferente. Muy diferente.
Más fresca y suelta... Pero al mismo tiempo débil y vulnerable...
Era una extraña visión, una fusión entre perfección y fragilidad.
Y seguía tan hermosa como siempre.
Fui a su encuentro, estaba alegre, como de costumbre.
Le saludé, igual de alegremente. Me abrazó. Saludé a su madre.
Todo iba normal... Tranquilo...
Su madre se fue, ella y yo comenzamos a caminar por la entrada, mientras yo le hacía señas a mi amigo para que fuera a nuestra posición... Les presenté. Se saludaron. Fue algo extraño.
Eventualmente mi amigo se fue, dejándome con ella para platicar sobre todo y nada.
Seguimos caminando, mientras ella me contaba su día, nuevas experiencias, anécdotas y cualquier otra cosa que pudiera contar. Acostumbraba hacerlo, mientras yo le escuchaba atentamente y en silencio.
Me gustaba mucho escuchar su voz...
En algún momento y después de largo rato hablando, se quejó de mi silencio...
L: Es que, se me ha secado la boca... Jaja... ¡Y tú no dices nada!
Jedi: Tal vez por que no hay mucho que contar...
L: Lo dudo mucho...
Jedi: Tal vez...
Me habré sacado algo de la manga, y funcionó... Eventualmente, ella volvió a llevar la plática, y yo volví a quedarme en silencio mientras admiraba su belleza y escuchaba su suave voz...
Habrán pasado horas, mientras ella hablaba y yo me perdía en esa voz. Mientras platicabamos de todo y de nada, y yo me encantaba por su sonrisa.
Y quise detener el tiempo...
... Pero no me fue posible.
======================================================
... That's enough. Enough now.
...
Me encontraba sentado, hablando de cualquier trivialidad con un amigo que jugaba con mi llavero mientras yo observaba hacía la entrada de la plaza.
No le ponía mucha atención a mi amigo, y él lo sabía. Estaba nervioso.
Y entonces, le vi llegar. Se veía diferente. Muy diferente.
Más fresca y suelta... Pero al mismo tiempo débil y vulnerable...
Era una extraña visión, una fusión entre perfección y fragilidad.
Y seguía tan hermosa como siempre.
Fui a su encuentro, estaba alegre, como de costumbre.
Le saludé, igual de alegremente. Me abrazó. Saludé a su madre.
Todo iba normal... Tranquilo...
Su madre se fue, ella y yo comenzamos a caminar por la entrada, mientras yo le hacía señas a mi amigo para que fuera a nuestra posición... Les presenté. Se saludaron. Fue algo extraño.
Eventualmente mi amigo se fue, dejándome con ella para platicar sobre todo y nada.
Seguimos caminando, mientras ella me contaba su día, nuevas experiencias, anécdotas y cualquier otra cosa que pudiera contar. Acostumbraba hacerlo, mientras yo le escuchaba atentamente y en silencio.
Me gustaba mucho escuchar su voz...
En algún momento y después de largo rato hablando, se quejó de mi silencio...
L: Es que, se me ha secado la boca... Jaja... ¡Y tú no dices nada!
Jedi: Tal vez por que no hay mucho que contar...
L: Lo dudo mucho...
Jedi: Tal vez...
Me habré sacado algo de la manga, y funcionó... Eventualmente, ella volvió a llevar la plática, y yo volví a quedarme en silencio mientras admiraba su belleza y escuchaba su suave voz...
Habrán pasado horas, mientras ella hablaba y yo me perdía en esa voz. Mientras platicabamos de todo y de nada, y yo me encantaba por su sonrisa.
Y quise detener el tiempo...
... Pero no me fue posible.
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... That's enough. Enough now.
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31 marzo, 2010
De cumpleaños...
Y es que di vuelta por toda mi vida y recordé cosas que creía perdidas...
Es ese sentimiento curioso que te da la noche anterior, ese cosquilleo extraño...
Te pasas la semana anticipando el momento, emocionado... Tienes nervios. Muchos nervios.
Pero por fuera, aparentas que será sólo otro día más.
Pasé la semana previa a mi cumpleaños haciendo exámenes, desvelándome con trabajos escolares y de cuando en cuando, cayendo dormido en lugares insospechados...
¿Que cuantos cumplía?
18. Ni más, ni menos.
Me volvía legal. O eso se decía.
La noche anterior a ese día, no dormí... Por inercia, principalmente...
Recuerdo que a eso de las 12, mi madre me felicitó... Por facebook. Fue extraño.
Acabé por dormirme por ahi de las 4... Teniéndome que despertar una hora después, para ir a la escuela. Habría faltado de no ser por los exámenes. Crap.
Y pues, desperté de manera especial... Mi madre y hermana confabularon para sorprenderme...
Hubo mañanitas a alto volumen, y un arreglo de globos que involucraba a la rata cocinera "Chefcito" Remi de Ratatouille. Fue lindo.
(Aunque el arreglo me asustó en la oscuridad de la mañana, debo confesar... Aún a veces, lo hace. Lol.)
En la escuela, me dieron un peluche de un tigre al cual llamaron "Raja"... Dicho peluche descansa en la comodidad del escritorio en mi cuarto.
Y mis compañeros me pasaron al frente y cantaron las mañanitas...
... No supe si considerarlo burla o que. Ja.
Mi día transcurrió notablemente bien ese viernes, pero eso no fue lo más importante de dicha fecha...
De pronto, al estar sentado en algún lugar de un gran país, me quedé pensando en mi vida... En todo lo que había sucedido a lo largo de estos 18 años...
La verdad, me gustaría hacer una especie de recuento, año por año... Alguna especie de remembranza... ¡Yo que sé!... Algo...
Pero el hecho es que no puedo, principalmente por que mis memorias son borrosas...
Y no me queda más que agradecer a todas cada una de las personas con quienes cruce palabras, a quienes ayude y me ayudaron, los que me apoyaron y los que siempre estuvieron ahí... Etecé, etecé, etecé...
Por que sin ustedes, no habría Jedi Mal Pagado...
Y yo no sería el "loco soñador de ideales perdidos" que soy...
Estos 18 años, me habré caído unas milochomil veces...
... Pero me levanté. Cada vez más fuerte, aprendiendo de mis errores.
Tal vez no sea la mejor persona... Pero hago lo que puedo por que la gente que quiero y yo mismo, estemos bien. :D
Vamos, que el camino sigue... ¡Y no me puedo quedar atrás!
======================================================
A todos los que han estado a lo largo de este tiempo, los que se han ido, los que van llegando y los que faltan... Gracias... ¡TOTALES!
... Y que la Fuerza nos acompañe. Siempre.
...
Es ese sentimiento curioso que te da la noche anterior, ese cosquilleo extraño...
Te pasas la semana anticipando el momento, emocionado... Tienes nervios. Muchos nervios.
Pero por fuera, aparentas que será sólo otro día más.
Pasé la semana previa a mi cumpleaños haciendo exámenes, desvelándome con trabajos escolares y de cuando en cuando, cayendo dormido en lugares insospechados...
¿Que cuantos cumplía?
18. Ni más, ni menos.
Me volvía legal. O eso se decía.
La noche anterior a ese día, no dormí... Por inercia, principalmente...
Recuerdo que a eso de las 12, mi madre me felicitó... Por facebook. Fue extraño.
Acabé por dormirme por ahi de las 4... Teniéndome que despertar una hora después, para ir a la escuela. Habría faltado de no ser por los exámenes. Crap.
Y pues, desperté de manera especial... Mi madre y hermana confabularon para sorprenderme...
Hubo mañanitas a alto volumen, y un arreglo de globos que involucraba a la rata cocinera "Chefcito" Remi de Ratatouille. Fue lindo.
(Aunque el arreglo me asustó en la oscuridad de la mañana, debo confesar... Aún a veces, lo hace. Lol.)
En la escuela, me dieron un peluche de un tigre al cual llamaron "Raja"... Dicho peluche descansa en la comodidad del escritorio en mi cuarto.
Y mis compañeros me pasaron al frente y cantaron las mañanitas...
... No supe si considerarlo burla o que. Ja.
Mi día transcurrió notablemente bien ese viernes, pero eso no fue lo más importante de dicha fecha...
De pronto, al estar sentado en algún lugar de un gran país, me quedé pensando en mi vida... En todo lo que había sucedido a lo largo de estos 18 años...
La verdad, me gustaría hacer una especie de recuento, año por año... Alguna especie de remembranza... ¡Yo que sé!... Algo...
Pero el hecho es que no puedo, principalmente por que mis memorias son borrosas...
Y no me queda más que agradecer a todas cada una de las personas con quienes cruce palabras, a quienes ayude y me ayudaron, los que me apoyaron y los que siempre estuvieron ahí... Etecé, etecé, etecé...
Por que sin ustedes, no habría Jedi Mal Pagado...
Y yo no sería el "loco soñador de ideales perdidos" que soy...
Estos 18 años, me habré caído unas milochomil veces...
... Pero me levanté. Cada vez más fuerte, aprendiendo de mis errores.
Tal vez no sea la mejor persona... Pero hago lo que puedo por que la gente que quiero y yo mismo, estemos bien. :D
Vamos, que el camino sigue... ¡Y no me puedo quedar atrás!
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A todos los que han estado a lo largo de este tiempo, los que se han ido, los que van llegando y los que faltan... Gracias... ¡TOTALES!
... Y que la Fuerza nos acompañe. Siempre.
...
23 marzo, 2010
De días sanguinarios...
... Un cuchillo. Era todo lo que necesitaba. Un afilado cuchillo Chef.
Eran las 7 de la mañana, me encontraba llegando como siempre a la monotonía escolar de la semana.
Era lunes. Odiaba los lunes. Tenían ese "no se que, que que se yo" que suele molestarme.
Lo único bueno era que teníamos clase de Cocina en la escuela, y por alguna razón eso me mantenía.
La situación, era la siguiente:
Tenía 3 horas de clase, un receso y dos exámenes antes de la dichosa clase de Cocina. Epic Fail.
Pero igual, iba como si nada.
Entré a mi salón, como de costumbre, ignorando a los pocos que ahí estuviesen... Nunca me había dado por saludarles y este día no tenía nada de especial como para comenzar a hacerlo.
Si me saludaban, perfecto. Si no, también.
La noche anterior, en la televisión, habían pasado una película de cierto personaje famoso al cual alguna vez le guarde cierto parecido. Hacía años ya. No era algo de lo que estuviera tremendamente orgulloso, puesto que había sido parte de mi "oscuro pasado". Usualmente, me molestaba recordarlo, pero no decía nada.
Uno de mis compañeros, habiendo notado dicho parecido desde que había entrado a la escuela, comenzó a hacer burlas y referencias estúpidas. Opté por ignorarle, no valía la pena gastar saliva en un animal que parecía no comprender las palabras. De cuando en cuando, una sonrisa maliciosa cruzaba mi rostro.
Personaje sin nombre 1: "Cuidado, no vaya a hechizarte..."
Personaje sin nombre 2: "No, no puede hacer magia fuera de su escuela... ¿O si?"
Personaje sin nombre 1: "Jaja. Pasado de lanza."
Las burlas seguían y seguían. Yo ignoraba. Hacía tiempo que había comprendido que responderles era sólo alimentar su necesidad de atención, y yo no tenía necesidad alguna de lidiar con sus traumas existenciales.
Y sin embargo, había una parte de mi que se incendiaba cada que escuchaba sus risas... Era como saber que aunque no debía, un susto no les vendría nada mal...
Era mi demonio interno, queriendo tomar control sobre mi.
El día se fue lento... Pero logré llegar a la clase de Cocina sin problemas.
Fuimos a la cocina, donde nos pondrían a hacer cortes y demás. Era examen práctico, aparentemente. Oh demonios, no recordaba más que lo que había estudiado minutos antes...
Pasamos de uno en uno, con el Chef... Escuchábamos lo que pedía, y veíamos lo que se hacía... Algunos encontraban errores y comentaban. Era una retroalimentación extraña llena de demasiados puntos de vista. Yo escuchaba en silencio.
De pronto, el Chef decidió ponernos a hacer cortes a todos, diciéndonos que necesitaba. No daba más instrucciones. Comenzamos tan pronto dejo de hablar. Aquí y allá se escuchaba el sonido sordo del cuchillo atravesando verduras.
Y entonces, sucedió.
Un compañero a mi lado se corto el dedo.
Frenesí sangriento. Esa parte vampirezca de mi, mi demonio interno, se moría por esa sangre. Mientras yo observaba con silencio y le decía al chico que se fuera a lavar la mano, con voz seca y fría.
No fue suficiente, otros compañeros comenzaron a tener accidentes y la sangre comenzó a verse aquí y allá. Mi frenesí aumentaba, y controlarme me estaba costando demasiado trabajo... Aún cuando solo mi sangre era capaz de volverme loco...
Y entonces, ella se cortó. La chica al lado de mi. Y no pude aguantar más.
No recuerdo con exactitud que sucedió después... Sólo recuerdo que la chica se desmayo, y todos me vieron con mirada asustada. Mi cuchillo tenía sangre. Y yo saboreaba esa sangre.
Lo demás, es borroso...
... Hasta que me desperté.
======================================================
Como podrán notar, de vez en cuando me salen cosas fumadas de la mente.
Lo anterior, es una historia basada en una agradable sugerencia que una de mis mejores amigas hizo.
Lo sé. Está loco. No tiene sentido y carece de realidad alguna.
Pero hey... ¡Es una historia!
Sin más que decir, que la Fuerza esté con ustedes.
======================================================
Alguien una vez me dijo que era raro.
Le miré por unos segundos y le dije:
- Y dime, ¿Quien establece lo que es "normal"?...
... No respondió.
...
Eran las 7 de la mañana, me encontraba llegando como siempre a la monotonía escolar de la semana.
Era lunes. Odiaba los lunes. Tenían ese "no se que, que que se yo" que suele molestarme.
Lo único bueno era que teníamos clase de Cocina en la escuela, y por alguna razón eso me mantenía.
La situación, era la siguiente:
Tenía 3 horas de clase, un receso y dos exámenes antes de la dichosa clase de Cocina. Epic Fail.
Pero igual, iba como si nada.
Entré a mi salón, como de costumbre, ignorando a los pocos que ahí estuviesen... Nunca me había dado por saludarles y este día no tenía nada de especial como para comenzar a hacerlo.
Si me saludaban, perfecto. Si no, también.
La noche anterior, en la televisión, habían pasado una película de cierto personaje famoso al cual alguna vez le guarde cierto parecido. Hacía años ya. No era algo de lo que estuviera tremendamente orgulloso, puesto que había sido parte de mi "oscuro pasado". Usualmente, me molestaba recordarlo, pero no decía nada.
Uno de mis compañeros, habiendo notado dicho parecido desde que había entrado a la escuela, comenzó a hacer burlas y referencias estúpidas. Opté por ignorarle, no valía la pena gastar saliva en un animal que parecía no comprender las palabras. De cuando en cuando, una sonrisa maliciosa cruzaba mi rostro.
Personaje sin nombre 1: "Cuidado, no vaya a hechizarte..."
Personaje sin nombre 2: "No, no puede hacer magia fuera de su escuela... ¿O si?"
Personaje sin nombre 1: "Jaja. Pasado de lanza."
Las burlas seguían y seguían. Yo ignoraba. Hacía tiempo que había comprendido que responderles era sólo alimentar su necesidad de atención, y yo no tenía necesidad alguna de lidiar con sus traumas existenciales.
Y sin embargo, había una parte de mi que se incendiaba cada que escuchaba sus risas... Era como saber que aunque no debía, un susto no les vendría nada mal...
Era mi demonio interno, queriendo tomar control sobre mi.
El día se fue lento... Pero logré llegar a la clase de Cocina sin problemas.
Fuimos a la cocina, donde nos pondrían a hacer cortes y demás. Era examen práctico, aparentemente. Oh demonios, no recordaba más que lo que había estudiado minutos antes...
Pasamos de uno en uno, con el Chef... Escuchábamos lo que pedía, y veíamos lo que se hacía... Algunos encontraban errores y comentaban. Era una retroalimentación extraña llena de demasiados puntos de vista. Yo escuchaba en silencio.
De pronto, el Chef decidió ponernos a hacer cortes a todos, diciéndonos que necesitaba. No daba más instrucciones. Comenzamos tan pronto dejo de hablar. Aquí y allá se escuchaba el sonido sordo del cuchillo atravesando verduras.
Y entonces, sucedió.
Un compañero a mi lado se corto el dedo.
Frenesí sangriento. Esa parte vampirezca de mi, mi demonio interno, se moría por esa sangre. Mientras yo observaba con silencio y le decía al chico que se fuera a lavar la mano, con voz seca y fría.
No fue suficiente, otros compañeros comenzaron a tener accidentes y la sangre comenzó a verse aquí y allá. Mi frenesí aumentaba, y controlarme me estaba costando demasiado trabajo... Aún cuando solo mi sangre era capaz de volverme loco...
Y entonces, ella se cortó. La chica al lado de mi. Y no pude aguantar más.
No recuerdo con exactitud que sucedió después... Sólo recuerdo que la chica se desmayo, y todos me vieron con mirada asustada. Mi cuchillo tenía sangre. Y yo saboreaba esa sangre.
Lo demás, es borroso...
... Hasta que me desperté.
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Como podrán notar, de vez en cuando me salen cosas fumadas de la mente.
Lo anterior, es una historia basada en una agradable sugerencia que una de mis mejores amigas hizo.
Lo sé. Está loco. No tiene sentido y carece de realidad alguna.
Pero hey... ¡Es una historia!
Sin más que decir, que la Fuerza esté con ustedes.
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Alguien una vez me dijo que era raro.
Le miré por unos segundos y le dije:
- Y dime, ¿Quien establece lo que es "normal"?...
... No respondió.
...
14 marzo, 2010
De noches en la ciudad...
Ni la Señorita James ni yo pensamos que la ciudad fuera, irónicamente, más segura en la noche...
Esta aventura se sitúa algunos días en el pasado.
Era una agradable noche, me conectaba al MSN como de costumbre para ver que había de nuevo en la red de amistades...
La Señorita James me habló casi casi al momento de conectarme; tenía planes, quería que le acompañara a algún rollo en el Centro Histórico de nuestra amada ciudad, museos y noche. Un proyecto algo interesante.
Así que, aún siendo mitad de semana y sin saber si obtendría permiso, le dije que sí. Tenía rato que no salía con ella, y aquella parecía la ocasión perfecta.
Cuando madre llegó, le pedí permiso, y después de algunas preguntas y ajustes, accedió.
Al otro día, hice lo de siempre... Fui a la escuela, clases, receso, clases, salir.
Fui a casa de mi abuelo, y luego salí rumbo a la casa de la Señorita James...
... Oh sorpresa, había un mensaje en mi celular que no había visto. Cambio de horario. Meh.
Así que, fui a mi casa a perder el tiempo hasta que fuera la hora para salir y llegar al nuevo horario.
Llegué antes de lo previsto. Y me tocó esperar... Di como mil vueltas. Ja.
Ya luego, entré al departamento de la Señorita James, y me sentí por un momento en escena de película...
(Ya saben, esas de el chico que invita a salir a la chica... El chico llega a casa de la chica, ella aún no esta lista, y el se sienta en la sala a esperar.)
Y entonces, salió de su cuarto, supongo. Se veía bien, alegre. Sonriente.
Y nos dispusimos a ir a nuestro destino: El Centro Histórico y sus múltiples museos. A una persecución de escalas altas por un maestro. Era como si fuéramos Caza recompensas.
La ida en el metro fue divertida, a pesar de que se llenó de gente en algún momento...
Al salir, la Señorita James se encontró con un amigo suyo, y nos dispusimos a ir a donde fuera el.
El chico nos llevó al Museo de la Luz... A darnos cuenta de que, por razones desconocidas, estaba cerrado.
"Irónico, el Museo de la Luz... No tiene luz!"
Regresamos por donde habíamos venido, hacía la Catedral Metropolitana... Había una manifestación cerca del Zócalo, lugar donde se realizaba la inauguración de no se que exhibición sobre el Bicentenario.
La Señortia James gritaba apoyando a los manifestantes, riendo, mientras el chico recibía llamadas y los 3 casi salíamos en televisión.
Llegamos al Museo del Estanquillo, donde se encontraron con otros conocidos. Se pasaron números de celular, si alguno veía al perseguido, su deber era llamar a los demás. Todos tenían que encontrarle.
Y entonces, sucedió.
Caminábamos con rumbo a la Alameda, cuando la Señorita James vio a una chava y un tipo corriendo:
Señorita James: ¡Eh!... ¿Que han visto al "Gordo"?
Chica No Identificada: ¡Si! ¡Esta en el Museo del Ayuntamiento!
Después, nos observamos los 3, de momento. Comenzamos a correr.
El camino parecía hacerse un poco más largo...
No se por que, en realidad, sólo me importaba que la Señorita James obtuviera esa prueba de que había estado ahí y visto al dichoso maestro para obtener unos puntos extras. Fue una frenética carrera, nos cansamos. Perdimos de vista a su amigo. Daba igual, habíamos llegado.
Pero el maestro no estaba ahí. O al menos, no en donde pudieran verle.
Estaba yo recargado en el barandal de una escalera, cuando voltee a ver a un grupo de adolescentes que salía tan rápido como habíamos entrado, la Señorita James estaba entre ellos haciéndome señas de seguirla, sus labios me decían que el personaje buscado estaba afuera.
Y entonces, volvió a suceder.
De pronto, de la nada, muchos adolescentes se comenzaron a arremolinar alrededor de alguien. Salían de todos lados, eran montones. Empezaron a aparecer flashazos de cámaras digitales, había mucho ruido.
Parecía que era alguien famoso. Un guardia se acercó a mi:
Guardia 1: Oye, ¿quien es?
Jedi: Nadie en especial... Sólo un maestro de la escuela de todos los rostros que ve aquí.
Guardia 2: Oh... ¿De verdad?... Pensamos que era alguien famoso...
Jedi: Lo siento, no es así. Ja.
La Señorita James se perdio de mi vista por largo rato, entre la gente...
Sentí un poco de miedo, realmente parecía que era fácil caerte y que te pisotearan.
Pero no, después de un rato la bola de adolescentes y los flash de cámara fueron haciéndose menos y le encontré con una amiga suya. Misión Cúmplida.
Entramos al museo de nuevo, puesto que tenían que hacer una reseña de la exposición ahí.
Les esperé pacientemente, dí algunas vueltas. Vi una campana, su inscripción aludía a algo de la Independencia. No puse mucha atención, mi madre me llamaba para saber que onda.
Salimos después de que yo volviese de tener una charla con la Madre Naturaleza, nos despedimos de su amiga. Parecía tener problemas con su madre a través del celular.
Caminamos sin rumbo fijo mientras me contaba que había pasado mientras desapareció de mi vista, riendo de cuando en cuando con esa risa característica de ella. Contagiosa.
Pasamos por Bellas Artes, acordando volver otro día a la misma hora para verle más detenidamente. Fuimos a la estación del metro. El regreso fue algo silencioso.
Llegamos a su casa, donde tocó despedirnos:
Señorita James: Y que... ¿No me darás mi abrazo de cumpleaños?
Jedi: Ciertamente... ¡Feliz no cumpleaños!
Y entonces me fui, caminando en la oscuridad de la noche. Sonriente.
Aquella noche había sido tan épica como había pronosticado horas antes.
De rato, lectores viajeros...
======================================================
¡Feliz día del Pi 3.14!
...
Esta aventura se sitúa algunos días en el pasado.
Era una agradable noche, me conectaba al MSN como de costumbre para ver que había de nuevo en la red de amistades...
La Señorita James me habló casi casi al momento de conectarme; tenía planes, quería que le acompañara a algún rollo en el Centro Histórico de nuestra amada ciudad, museos y noche. Un proyecto algo interesante.
Así que, aún siendo mitad de semana y sin saber si obtendría permiso, le dije que sí. Tenía rato que no salía con ella, y aquella parecía la ocasión perfecta.
Cuando madre llegó, le pedí permiso, y después de algunas preguntas y ajustes, accedió.
Al otro día, hice lo de siempre... Fui a la escuela, clases, receso, clases, salir.
Fui a casa de mi abuelo, y luego salí rumbo a la casa de la Señorita James...
... Oh sorpresa, había un mensaje en mi celular que no había visto. Cambio de horario. Meh.
Así que, fui a mi casa a perder el tiempo hasta que fuera la hora para salir y llegar al nuevo horario.
Llegué antes de lo previsto. Y me tocó esperar... Di como mil vueltas. Ja.
Ya luego, entré al departamento de la Señorita James, y me sentí por un momento en escena de película...
(Ya saben, esas de el chico que invita a salir a la chica... El chico llega a casa de la chica, ella aún no esta lista, y el se sienta en la sala a esperar.)
Y entonces, salió de su cuarto, supongo. Se veía bien, alegre. Sonriente.
Y nos dispusimos a ir a nuestro destino: El Centro Histórico y sus múltiples museos. A una persecución de escalas altas por un maestro. Era como si fuéramos Caza recompensas.
La ida en el metro fue divertida, a pesar de que se llenó de gente en algún momento...
Al salir, la Señorita James se encontró con un amigo suyo, y nos dispusimos a ir a donde fuera el.
El chico nos llevó al Museo de la Luz... A darnos cuenta de que, por razones desconocidas, estaba cerrado.
"Irónico, el Museo de la Luz... No tiene luz!"
Regresamos por donde habíamos venido, hacía la Catedral Metropolitana... Había una manifestación cerca del Zócalo, lugar donde se realizaba la inauguración de no se que exhibición sobre el Bicentenario.
La Señortia James gritaba apoyando a los manifestantes, riendo, mientras el chico recibía llamadas y los 3 casi salíamos en televisión.
Llegamos al Museo del Estanquillo, donde se encontraron con otros conocidos. Se pasaron números de celular, si alguno veía al perseguido, su deber era llamar a los demás. Todos tenían que encontrarle.
Y entonces, sucedió.
Caminábamos con rumbo a la Alameda, cuando la Señorita James vio a una chava y un tipo corriendo:
Señorita James: ¡Eh!... ¿Que han visto al "Gordo"?
Chica No Identificada: ¡Si! ¡Esta en el Museo del Ayuntamiento!
Después, nos observamos los 3, de momento. Comenzamos a correr.
El camino parecía hacerse un poco más largo...
No se por que, en realidad, sólo me importaba que la Señorita James obtuviera esa prueba de que había estado ahí y visto al dichoso maestro para obtener unos puntos extras. Fue una frenética carrera, nos cansamos. Perdimos de vista a su amigo. Daba igual, habíamos llegado.
Pero el maestro no estaba ahí. O al menos, no en donde pudieran verle.
Estaba yo recargado en el barandal de una escalera, cuando voltee a ver a un grupo de adolescentes que salía tan rápido como habíamos entrado, la Señorita James estaba entre ellos haciéndome señas de seguirla, sus labios me decían que el personaje buscado estaba afuera.
Y entonces, volvió a suceder.
De pronto, de la nada, muchos adolescentes se comenzaron a arremolinar alrededor de alguien. Salían de todos lados, eran montones. Empezaron a aparecer flashazos de cámaras digitales, había mucho ruido.
Parecía que era alguien famoso. Un guardia se acercó a mi:
Guardia 1: Oye, ¿quien es?
Jedi: Nadie en especial... Sólo un maestro de la escuela de todos los rostros que ve aquí.
Guardia 2: Oh... ¿De verdad?... Pensamos que era alguien famoso...
Jedi: Lo siento, no es así. Ja.
La Señorita James se perdio de mi vista por largo rato, entre la gente...
Sentí un poco de miedo, realmente parecía que era fácil caerte y que te pisotearan.
Pero no, después de un rato la bola de adolescentes y los flash de cámara fueron haciéndose menos y le encontré con una amiga suya. Misión Cúmplida.
Entramos al museo de nuevo, puesto que tenían que hacer una reseña de la exposición ahí.
Les esperé pacientemente, dí algunas vueltas. Vi una campana, su inscripción aludía a algo de la Independencia. No puse mucha atención, mi madre me llamaba para saber que onda.
Salimos después de que yo volviese de tener una charla con la Madre Naturaleza, nos despedimos de su amiga. Parecía tener problemas con su madre a través del celular.
Caminamos sin rumbo fijo mientras me contaba que había pasado mientras desapareció de mi vista, riendo de cuando en cuando con esa risa característica de ella. Contagiosa.
Pasamos por Bellas Artes, acordando volver otro día a la misma hora para verle más detenidamente. Fuimos a la estación del metro. El regreso fue algo silencioso.
Llegamos a su casa, donde tocó despedirnos:
Señorita James: Y que... ¿No me darás mi abrazo de cumpleaños?
Jedi: Ciertamente... ¡Feliz no cumpleaños!
Y entonces me fui, caminando en la oscuridad de la noche. Sonriente.
Aquella noche había sido tan épica como había pronosticado horas antes.
De rato, lectores viajeros...
======================================================
¡Feliz día del Pi 3.14!
...
26 febrero, 2010
De una carrera divertida...
Y entonces me paré en la puerta de entrada... Mi destino yacía frente a mi...
Sigamos con la historia.
Al sábado siguiente desperté a eso de las 7:40, oyendo a mi hermana quejarse por que ya me había levantado tarde y ella tenía que bañarse para salir a tiempo...
No desperté del mejor humor, confieso, puesto que después de toda la semana me había cansado bastante... Tenía largo rato que mis días no estaban tan activos. Aunque claro, eso no estaba mal.
Así que hice mis cosas, un baño, ropa, dinero, la cartera, instrucciones, el iPod...
Jedi: ¡Mamá! Estoy listo...
Mi madre me dedicó una de esas miradas en las cuales puedes ver orgullo por lo que observan, en mi caso, estaba vestido ya con una filipina y me sentía bastante bien, su mirada me dejó ver que me veía bien, y que estaba orgullosa... Una mirada que no había visto en ella desde hace mucho tiempo...
En el camino al paradero del Metro Bus, mi madre me dijo esas cosas que dicen las madres cuando sus hijos comienzan una nueva etapa:
Madre: Haz lo mejor que puedas, pon atención... Recuerda que esta oportunidad es única y no debes desaprovecharla, ¿De acuerdo?
Jedi: Si, mamá...
A pesar de que a mi madre le conteste algo cortante, apreciaba el discurso, me hizo sentir un poco más seguro de lo que estaba a punto de comenzar, y los nervios se hicieron un poco más chicos...
Ya en el Metro Bus, mi mente comenzó a causarme severos ataques de ansiedad y dudas existenciales a las cuales intenté hacer caso omiso... No sabía como había llegado hasta ese momento, así de rápido... Pero creía que detenerme de pronto por unas cuantas dudas no iba a ser correcto.
Llegué a mi destino antes de lo planeado. Media hora antes.
Me paré frente a la puerta de entrada a la cocina, detrás del restaurante... Vi un hombre ahí, que me observó con curiosidad... Sentí nervios. Muchos nervios. Saque el celular y envié un mensaje:
Jedi: Bueno, ya llegué... Ahora no se que hacer. O por quien preguntar...
Espere a la respuesta, que me sorprendió.
Madre y prima filosófica: Pregunta por el Chef Naro, o el Chef Miguel, o por tu prima Diana... Suerte, y que la Fuerza te acompañe. Jijijiji.
Me quede parado leyendo el mensaje unos dos minutos hasta que deje de reír.
Jedi: Muy graciosas, las dos... Jaja...
Esas pequeñas palabras, ese "Que la Fuerza te acompañe", me dieron el final boost para decidirme a entrar.
Con paso algo inseguro, entre, y le pregunte al hombre que me había observado previamente si sabía donde estaba el Chef Naro, algo me decía que el Chef Miguel o mi prima Diana no estaban ahí.
Hombre: Si, está en la zona de carnes.
Jedi: De acuerdo, gracias.
Por mi mente di un repaso rápido por el tour express que el Chef Miguel y mi prima Diana me dieron el día que estuve ahí por primera vez... Me encontré al Chef Naro haciendo bromas con sus compañeros de trabajo.
Jedi: Uhm... Hola. Este... Soy el chico que vendrá los sábados a hacer "prácticas"...
Chef Naro: Oh, si, recuerdo ya... Ve a dejar tus cosas en el locker, pero no dejes el dinero... Parece ser que las cosas aquí cambian de dueño.
Acto seguido, el y sus compañeros volvieron a reír. Yo reí nerviosamente y asentí.
Camine de regreso a donde estaba el hombre que me observó, y le pregunte por los lockers... Me señalo una dirección, parecía ocupado...
Seguí la dirección señalada. Oh error de ubicación. Había entrado a los lockers de mujeres.
Chica: Uhm... Es el locker de mujeres... Ja.
Jedi: Este... Oh, lo siento...
Apenado, salí y seguí hacía la otra puerta. El extraño aroma me hacía notar que había llegado al lugar correcto. Juro que vi al hombre que me observó reír.
Por mi mente pasó un "SO MUCH FAIL FOR JUST A MOMENT! N00B!"
Volví a donde el Chef Naro, que seguía bromeando aquí y allá.
Chef Naro: De acuerdo... Ven conmigo, ayudarás a Ramón.
Jedi: Bien...
Caminamos a donde el hombre que me había observado. El estaba sacando unos mariscos de la congeladora.
Chef Naro: Ramón, el es Miguel. Estará aquí, aprendiendo... Te ayudará.
Ramón: Oh, bien. Un gusto conocerte, Miguel.
Yo sonreí en silencio, seguía nervioso.
Mi primer tarea con Ramón, consistió en limpiar lo congelado de un congelador. Tarea fácil.
Debo confesar que no hice mucho, Ramón tomó el control de la situación después de que una fuga de agua nos causara la pérdida de equilibrio al andar por ese pasillo. Increíblemente, me las ingeniaba para patinar pero no caer. Y fue en este rato en el que fui conociendo a los demás que trabajaban ahí y el ambiente, lleno de desmadre y buen rollo.
Eventualmente, nos tocó cortar la carne para el pozole que comeríamos esa tarde.
Fue ahi cuando cometí mi segundo error de N00B. Me caí al piso, y quedé abrumadoramente manchado de la filipina, mojado, y con dolor en mi brazo izquierdo. EPIC LOL para los que estaban ahí, estoy seguro... Pero meh, yo también me reí.
Mi tercer error de N00B fue al ayudar a Ramón a limpiar un cordero, quitando la grasa excesiva usando un cuchillo filetero... Me corté. Y lejos de sacarme de onda, me dió una estúpida alegría.
Jedi: Mi primer herida de Guerra!
Prima Diana: Ponte un curita! Jaja.
Euforia inexplicable, queridos lectores viajeros.
Acabé mi día volviéndome a caer, y aprendiendo a hacer rabioles...
Cuando entré ahí, tenía miedo de lo que pudiera pasar, o lo que sucediera... Estaba asustado de echarlo a perder de una manera u otra...
... Al salir, me sentí como no me había sentido en años: Orgulloso de mí.
======================================================
... Al salir, y ver hacía el camino que había decidido tomar, toda duda se disipó:
"Si, esto es lo que quiero hacer. Ahora estoy seguro."
...
23 febrero, 2010
De un futuro brillante...
... Y entonces me detuve a pensar; ¿Era esto lo que realmente quería?
Continuaré contando los hechos recientes.
La mañana de mi primer día de clases, curiosamente, me desperté con "toda la actitud".
Era como si supiera que la Fuerza seguía guiándome, y yo sólo siguiera el camino que me marcaba...
Bien pues, entre a dicha escuela sintiéndome un N00B de primera.
¿Por que?
Bueno, no conocía a nadie, y todos los que pasaban alrededor de mi se saludaban como los grandes amigos.
Era uno de esos momentos de película en los que, realmente, me sentía el chico nuevo.
Me tomo unas cuantas preguntas el llegar a mi salón, afuera del cual me quedé parado unos minutos que me parecieron una eternidad, hasta el siguiente intercambio:
Dude 1: Oye, ¿Eres nuevo?
Jedi: Si...
Dude 2: ¿Y por que no entras al salón?
Jedi: ¿Les soy sincero?
Dude 1 y 2: Vas.
Jedi: Estoy nervioso. No conozco a nadie y cuando llegue al salón les vi echando desmadre y como que me saqué de onda de momento.
Dude 1: Correcto. ¡Metete!
Dude 2: Sep, ¡Entra!
Así fue como entre al salón por primera vez... Me senté en un lugar, y al momento siguiente de sentarme me llovieron preguntas... "Quien eres?" ... "¿De donde vienes?" ... "¿Cuántos años tienes?" ....
Algún chistosillo me aplicó un "¿Tienes hermana?" pero se resistió a decir nada más.
Y así, comencé de nuevo, lo que llamé "Mi última oportunidad".
Como ya dije, fue una semana extraña... Me dedique a observar a mis compañeros a la distancia, sin decir nada, en silencio... Hablaba más con los prefectos y maestras que con ellos...
Pero, lo más extraño, comenzó el jueves de dicha semana:
Mi prima me comentó sobre la posibilidad de hablar con otra prima que trabaja en un restaurante; ya saben, quiero volverme un chef...
Le dije que sería genial, que lo agradecería...
Me dijo que nos veríamos el jueves con ella para hablar y resolver dudas, y cosas así...
Pues bien, el jueves llegó. Nervios. No tenía idea de que habría de decir o preguntar. Absolutamente nada.
Después de un agradable rato en la tienda de mi madre, mi hermana, prima y yo partimos en la quest fastidiosa de viajar casi media ciudad.
En realidad, no fue fastidiosa, mi prima y mi hermana son chicas de esas que te dan lulz infinitos y buenos ratos cuando te acompañan.
Llegamos al destino: Reforma 222... A donde tuvimos que perder el tiempo mientras la prima de mi prima [Quién en realidad, también es mi prima...] regresaba de, lo que pensamos, era su hora de comer.
Y así, el tiempo pasó...
Un café, un paraguas caído, una zona de comida, MacBooks, y muchos recuerdos pasándome por la mente... Hacía casi un año que no iba a Reforma 222, y la vez que había ido, me mandaba mensajes con una chica que hoy en día sigue siendo muy importante para mi... Aunque las circunstancias hayan cambiado...
En fin...
Total que la prima llamó, ya había regresado, tocaba ir al restaurante: Le Cordon Bleu: La casa de Francia ubicado en la calle de Havre, detrás de Reforma 222.
Entramos por la puerta de atrás, como si nada... Yo me sentía todavía más nervioso... Estaba tan cerca de mi destino que comenzaba a darme pánico...
Y entonces, encontramos a la prima, quién nos saludo y nos presento al Chef Miguel, el Maxi-Bombad General del restaurante.
"Más señales de la Fuerza..." pensé, mientras le tendía la mano de forma nerviosa.
En realidad, yo no dije mucho; los nervios se habían llevado mi lengua cual ratón juguetón.
Mi prima habló con el Chef sobre mi intención de aprender y un día ser un Chef también, y durante unos segundos, mientras hablaban sobre el semestre en el cual tendría que hacer prácticas en un restaurante, le vi mirarme con interés, antes de que dijera su veredicto:
Maxi-Bombad Chef: Deberías venir los sabados, ¿Sabes?... Te serviría para aprender.
Prima Chef: Esa es una buena idea, así, cuando de toquen tus prácticas ya tendrás bastantes conocimientos, aparte, ¡Las podrás realizar aqui!
Prima filosofa: Y... ¿Cuándo empezaría o como?
Maxi-Bombad Chef: Este sábado.
Jedi: *Silencio, asiente*
Hermana de Jedi: Bueno, entonces ya está. Vendrá.
Y de pronto, todo se quedó en silencio, mientras me daba cuenta de las palabras que acababan de intercambiar las demás personas a mi alrededor.
Las dudas me vinieron encima, e igual no pude decir nada... Todo comenzaba a pasar tan rápido...
... Y mañana les acabaré de contar. Ja.
Cuidense, lectores viajeros.
======================================================
Ese jueves, era 18... Y por mi mente pasaba constantemente el recuerdo de una fecha especial...
...
Continuaré contando los hechos recientes.
La mañana de mi primer día de clases, curiosamente, me desperté con "toda la actitud".
Era como si supiera que la Fuerza seguía guiándome, y yo sólo siguiera el camino que me marcaba...
Bien pues, entre a dicha escuela sintiéndome un N00B de primera.
¿Por que?
Bueno, no conocía a nadie, y todos los que pasaban alrededor de mi se saludaban como los grandes amigos.
Era uno de esos momentos de película en los que, realmente, me sentía el chico nuevo.
Me tomo unas cuantas preguntas el llegar a mi salón, afuera del cual me quedé parado unos minutos que me parecieron una eternidad, hasta el siguiente intercambio:
Dude 1: Oye, ¿Eres nuevo?
Jedi: Si...
Dude 2: ¿Y por que no entras al salón?
Jedi: ¿Les soy sincero?
Dude 1 y 2: Vas.
Jedi: Estoy nervioso. No conozco a nadie y cuando llegue al salón les vi echando desmadre y como que me saqué de onda de momento.
Dude 1: Correcto. ¡Metete!
Dude 2: Sep, ¡Entra!
Así fue como entre al salón por primera vez... Me senté en un lugar, y al momento siguiente de sentarme me llovieron preguntas... "Quien eres?" ... "¿De donde vienes?" ... "¿Cuántos años tienes?" ....
Algún chistosillo me aplicó un "¿Tienes hermana?" pero se resistió a decir nada más.
Y así, comencé de nuevo, lo que llamé "Mi última oportunidad".
Como ya dije, fue una semana extraña... Me dedique a observar a mis compañeros a la distancia, sin decir nada, en silencio... Hablaba más con los prefectos y maestras que con ellos...
Pero, lo más extraño, comenzó el jueves de dicha semana:
Mi prima me comentó sobre la posibilidad de hablar con otra prima que trabaja en un restaurante; ya saben, quiero volverme un chef...
Le dije que sería genial, que lo agradecería...
Me dijo que nos veríamos el jueves con ella para hablar y resolver dudas, y cosas así...
Pues bien, el jueves llegó. Nervios. No tenía idea de que habría de decir o preguntar. Absolutamente nada.
Después de un agradable rato en la tienda de mi madre, mi hermana, prima y yo partimos en la quest fastidiosa de viajar casi media ciudad.
En realidad, no fue fastidiosa, mi prima y mi hermana son chicas de esas que te dan lulz infinitos y buenos ratos cuando te acompañan.
Llegamos al destino: Reforma 222... A donde tuvimos que perder el tiempo mientras la prima de mi prima [Quién en realidad, también es mi prima...] regresaba de, lo que pensamos, era su hora de comer.
Y así, el tiempo pasó...
Un café, un paraguas caído, una zona de comida, MacBooks, y muchos recuerdos pasándome por la mente... Hacía casi un año que no iba a Reforma 222, y la vez que había ido, me mandaba mensajes con una chica que hoy en día sigue siendo muy importante para mi... Aunque las circunstancias hayan cambiado...
En fin...
Total que la prima llamó, ya había regresado, tocaba ir al restaurante: Le Cordon Bleu: La casa de Francia ubicado en la calle de Havre, detrás de Reforma 222.
Entramos por la puerta de atrás, como si nada... Yo me sentía todavía más nervioso... Estaba tan cerca de mi destino que comenzaba a darme pánico...
Y entonces, encontramos a la prima, quién nos saludo y nos presento al Chef Miguel, el Maxi-Bombad General del restaurante.
"Más señales de la Fuerza..." pensé, mientras le tendía la mano de forma nerviosa.
En realidad, yo no dije mucho; los nervios se habían llevado mi lengua cual ratón juguetón.
Mi prima habló con el Chef sobre mi intención de aprender y un día ser un Chef también, y durante unos segundos, mientras hablaban sobre el semestre en el cual tendría que hacer prácticas en un restaurante, le vi mirarme con interés, antes de que dijera su veredicto:
Maxi-Bombad Chef: Deberías venir los sabados, ¿Sabes?... Te serviría para aprender.
Prima Chef: Esa es una buena idea, así, cuando de toquen tus prácticas ya tendrás bastantes conocimientos, aparte, ¡Las podrás realizar aqui!
Prima filosofa: Y... ¿Cuándo empezaría o como?
Maxi-Bombad Chef: Este sábado.
Jedi: *Silencio, asiente*
Hermana de Jedi: Bueno, entonces ya está. Vendrá.
Y de pronto, todo se quedó en silencio, mientras me daba cuenta de las palabras que acababan de intercambiar las demás personas a mi alrededor.
Las dudas me vinieron encima, e igual no pude decir nada... Todo comenzaba a pasar tan rápido...
... Y mañana les acabaré de contar. Ja.
Cuidense, lectores viajeros.
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Ese jueves, era 18... Y por mi mente pasaba constantemente el recuerdo de una fecha especial...
...
21 febrero, 2010
De una vida responsable...
De pronto me dí cuenta de que mi niñez había quedado atrás, que mi adolescencia se iba como agua entre mis manos y estaba próximo a volverme un adulto...
... Y fue entonces cuando me dije "Basta de perder el tiempo."
La verdad es que llevaba 3 años de mi vida perdiendo el tiempo de manera estúpida y sin sentido... Sin alguna buena razón ni justificación.
Es decir, si ni siquiera tengo vicios... ¡Ninguno!
No tomo, no me drogo, no fumo... ¡Nada!
Perdí mi tiempo en el más tonto de los modos: El desmadre.
Y aunque nada me va a quitar jamás los buenos momentos vividos con los amigos y amigas con quienes estuve, debo reconocer que pude haber sido un mejor estudiante... Uno de aquellos raros especímenes que están en el desmadre pero que también tienen responsabilidad.
En fin...
El tiempo ha pasado... Y si notan que me he desaparecido de la faz de la blogosfera, queridos lectores viajeros, es por que mi vida ha tomado un curso diferente que me ha llevado a ver mi futuro tan brillante como jamás lo había visto.
Aquí la historia:
Hace no mucho tiempo, la solución apareció de manera casi celestial...
Una escuela en la que cursaría la preparatoria y una carrera técnica, de la cual saldría siendo un Técnico en Gastronomía.
[A quien no sepa, creo que nade... Jaja... Mi meta es volverme un Chef...]
Así que me quedaba de perlas...
Pero había un pequeño inconveniente: Mi edad.
Ya antes nos habían puesto como traba el hecho de que cumplía 18 años en unos cuantos meses, y la verdad, tenía miedo de que en esta opción celestial me dieran baje con lo mismo...
Pero por alguna razón, la Fuerza parecía estar de mi lado, y me lo demostraba con pequeñas señales:
La escuela esta ubicada en una calle llamada como su servidor: Miguel Angel.
Sorprendido por ello, me dispuse a investigar más en conjunto con mi tía, quien ocupa el lugar de "Segunda madre" en mi vida... Llamamos, y preguntamos... Todo iba perfecto, todo sonaba maravilloso, y entonces, el momento de la verdad llegó:
Mi tía: "Oiga, y... Bueno, mi sobrino, que es quien entrará tentativamente a su escuela... Tiene casi 18 años... ¿No es problema?"
Operadora: "No, para nada... Está en el límite."
Jedi: "Oh, la Fuerza es mi aliada... -Sigh -"
Después de eso, procedimos a investigar a fondo... Había dos opciones... Una de ellas me llevaría hasta más allá de Satélite, en el Estado de México... Y la otra, ubicada en Miguel Angel, sólo me tomaría algunas estaciones del metro...
La Fuerza volvía a estar de mi lado: Mientras que en la de Satélite nos aseguraban que en plantel ubicado en la calle de Miguel Angel no tenían la prepa, al llamar a dicho plantel, nos dijeron que si lo tenían y mejor aún, los gastos eran MUCHO más bajos.
Y entonces, me encaminé a mostrarle los resultados de mi investigación a mi madre, quien me dijo en tono serio y profundo: "Quiero que tomes en cuenta el esfuerzo que estamos haciendo todos para que salgas adelante, por favor, haz las cosas bien... ¿De acuerdo?"
Asentí. En silencio. Mirándole a los ojos. Diciéndome a mi mismo "Ya basta de popearla. Es hora de hacer las cosas realmente bien."
Al otro día salimos a inscribirme a dicha escuela...
Tan solo en mi primer semana, esta que acaba de pasar, ya me han pasado tantas cosas:
Ya me aplicaron el "¡Hola amigo! ¿Cómo te llamas?" en tono curiosillo.
Ya casi no tengo tiempo de ocio, entre tareas y cosas de ese tipo.
Y di los primeros grandes pasos en este camino que he decidido tomar.
Pero de eso, les contaré mañana...
======================================================
Y poco a poco, comienzo a ver a través de la bruma el camino que he de recorrer...
...
... Y fue entonces cuando me dije "Basta de perder el tiempo."
La verdad es que llevaba 3 años de mi vida perdiendo el tiempo de manera estúpida y sin sentido... Sin alguna buena razón ni justificación.
Es decir, si ni siquiera tengo vicios... ¡Ninguno!
No tomo, no me drogo, no fumo... ¡Nada!
Perdí mi tiempo en el más tonto de los modos: El desmadre.
Y aunque nada me va a quitar jamás los buenos momentos vividos con los amigos y amigas con quienes estuve, debo reconocer que pude haber sido un mejor estudiante... Uno de aquellos raros especímenes que están en el desmadre pero que también tienen responsabilidad.
En fin...
El tiempo ha pasado... Y si notan que me he desaparecido de la faz de la blogosfera, queridos lectores viajeros, es por que mi vida ha tomado un curso diferente que me ha llevado a ver mi futuro tan brillante como jamás lo había visto.
Aquí la historia:
Hace no mucho tiempo, la solución apareció de manera casi celestial...
Una escuela en la que cursaría la preparatoria y una carrera técnica, de la cual saldría siendo un Técnico en Gastronomía.
[A quien no sepa, creo que nade... Jaja... Mi meta es volverme un Chef...]
Así que me quedaba de perlas...
Pero había un pequeño inconveniente: Mi edad.
Ya antes nos habían puesto como traba el hecho de que cumplía 18 años en unos cuantos meses, y la verdad, tenía miedo de que en esta opción celestial me dieran baje con lo mismo...
Pero por alguna razón, la Fuerza parecía estar de mi lado, y me lo demostraba con pequeñas señales:
La escuela esta ubicada en una calle llamada como su servidor: Miguel Angel.
Sorprendido por ello, me dispuse a investigar más en conjunto con mi tía, quien ocupa el lugar de "Segunda madre" en mi vida... Llamamos, y preguntamos... Todo iba perfecto, todo sonaba maravilloso, y entonces, el momento de la verdad llegó:
Mi tía: "Oiga, y... Bueno, mi sobrino, que es quien entrará tentativamente a su escuela... Tiene casi 18 años... ¿No es problema?"
Operadora: "No, para nada... Está en el límite."
Jedi: "Oh, la Fuerza es mi aliada... -Sigh -"
Después de eso, procedimos a investigar a fondo... Había dos opciones... Una de ellas me llevaría hasta más allá de Satélite, en el Estado de México... Y la otra, ubicada en Miguel Angel, sólo me tomaría algunas estaciones del metro...
La Fuerza volvía a estar de mi lado: Mientras que en la de Satélite nos aseguraban que en plantel ubicado en la calle de Miguel Angel no tenían la prepa, al llamar a dicho plantel, nos dijeron que si lo tenían y mejor aún, los gastos eran MUCHO más bajos.
Y entonces, me encaminé a mostrarle los resultados de mi investigación a mi madre, quien me dijo en tono serio y profundo: "Quiero que tomes en cuenta el esfuerzo que estamos haciendo todos para que salgas adelante, por favor, haz las cosas bien... ¿De acuerdo?"
Asentí. En silencio. Mirándole a los ojos. Diciéndome a mi mismo "Ya basta de popearla. Es hora de hacer las cosas realmente bien."
Al otro día salimos a inscribirme a dicha escuela...
Tan solo en mi primer semana, esta que acaba de pasar, ya me han pasado tantas cosas:
Ya me aplicaron el "¡Hola amigo! ¿Cómo te llamas?" en tono curiosillo.
Ya casi no tengo tiempo de ocio, entre tareas y cosas de ese tipo.
Y di los primeros grandes pasos en este camino que he decidido tomar.
Pero de eso, les contaré mañana...
======================================================
Y poco a poco, comienzo a ver a través de la bruma el camino que he de recorrer...
...
14 febrero, 2010
De amor y amistad... Más amistad que nada.
Considero, como muchos, que sentimientos como el amor y amistad deberían demostrarse siempre... No sólo en un día como hoy.
En lo personal, nunca me ha gustado este día. Lo veo como otro pretexto más para gastar dinero a lo bestia. Ja.
Pero dejandonos a un lado de cosas personales, enfoquemonos más a aquellos sentimientos que el día de hoy son lo más...
... No, no voy a hablar de amor. Aún no.
Amistades.
Ah, si, esas amistades que tiene uno... Amistades de esas con las que te vas a echar desmadre en cualquier lugar...
Tengo un par de amigos a los cuales no veía hace mucho tiempo, y de un tiempo para acá retomamos comunicación... Fue curioso como volvimos a hablarnos y de cuando en cuando los recuerdos venían a nuestras mentes... Algunos recuerdos no tan buenos, pero meh, recuerdos al final...
Con ellos dos aprendí algunas cosas...
Como por ejemplo, que los pulques son probablemente una bebida exótica.
Y que no hay mejor lugar para llevar a tu novia, que una pulquería.
Ja.
No, fuera de coto, volver a hablar con ellos dos fue chido por que pues, para mi, fue como retomar una amistad larga y perdida... Ja.
Es chido desvelarme hablando con esos dos por Mazinger.
En fin...
El día de hoy, no es sólo de amor... También es de amistad.
Pero, por encima de eso, considero yo, que es algo que deberíamos celebrar todos los días...
Después de todo, los verdaderos amigos no crecen en árboles y son eternos... No sólo para un día.
======================================================
¡Feliz día de la compra y uso excesivo de condones!
- Que, ¿tienes mucho sexo?
No, bueno fuera.
- LOLOLOLOLOL.
...
En lo personal, nunca me ha gustado este día. Lo veo como otro pretexto más para gastar dinero a lo bestia. Ja.
Pero dejandonos a un lado de cosas personales, enfoquemonos más a aquellos sentimientos que el día de hoy son lo más...
... No, no voy a hablar de amor. Aún no.
Amistades.
Ah, si, esas amistades que tiene uno... Amistades de esas con las que te vas a echar desmadre en cualquier lugar...
Tengo un par de amigos a los cuales no veía hace mucho tiempo, y de un tiempo para acá retomamos comunicación... Fue curioso como volvimos a hablarnos y de cuando en cuando los recuerdos venían a nuestras mentes... Algunos recuerdos no tan buenos, pero meh, recuerdos al final...
Con ellos dos aprendí algunas cosas...
Como por ejemplo, que los pulques son probablemente una bebida exótica.
Y que no hay mejor lugar para llevar a tu novia, que una pulquería.
Ja.
No, fuera de coto, volver a hablar con ellos dos fue chido por que pues, para mi, fue como retomar una amistad larga y perdida... Ja.
Es chido desvelarme hablando con esos dos por Mazinger.
En fin...
El día de hoy, no es sólo de amor... También es de amistad.
Pero, por encima de eso, considero yo, que es algo que deberíamos celebrar todos los días...
Después de todo, los verdaderos amigos no crecen en árboles y son eternos... No sólo para un día.
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¡Feliz día de la compra y uso excesivo de condones!
- Que, ¿tienes mucho sexo?
No, bueno fuera.
- LOLOLOLOLOL.
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